En medio de la pandemia, cuando muchos de nosotros estábamos horneando pan o buscando nuevas formas de mantenernos ocupados en casa, Hryhorcoff, un ciudadano estadounidense, decidió emprender un proyecto asombroso: construir un gigantesco auto de choque.
Aunque este proyecto puede parecer inusual, es solo uno de los ejemplos de la creatividad y habilidad de Hryhorcoff, quien previamente había construido un submarino. Este auto de choque azul gigante obtiene su propulsión de un motor Chevrolet reutilizado y es totalmente legal para circular por las calles de EE.UU.
El inicio de este proyecto se remonta al inicio de la pandemia, cuando Hryhorcoff buscaba una nueva forma de canalizar su pasión por la construcción de vehículos únicos. Anteriormente, había construido una versión a gran escala de un auto de pedales de los años 50.
Con la experiencia acumulada, Hryhorcoff se sintió inspirado para emprender un nuevo proyecto en medio de la pandemia. La elección de un auto de choque gigante fue todo un desafío.
Para obtener la información y las dimensiones necesarias para este ambicioso proyecto, Hryhorcoff visitó un parque de atracciones y se enfocó en el modelo de 1953 fabricado por la compañía Lusse debido a su aspecto similar al de una camioneta Chevrolet de los años 50.
Pasó aproximadamente ocho horas tomando medidas, fotografías y creando plantillas para copiar el vehículo lo más fielmente posible. Sin embargo, decidió duplicar el tamaño del modelo base, creando así un impresionante vehículo que mide 4 metros de largo, 2 metros de ancho y 1,7 metros de alto, …