La ya interminable disputa entre Elon Musk y Sam Altman (y OpenAI) ha dado un nuevo giro después de que un tribunal federal de California haya denegado la solicitud del empresario (y alto cargo estadounidense) para detener el proceso de conversión de la empresa líder de IA en una entidad con fines de lucro.
De la colaboración a la rivalidad
Recordemos que Elon Musk fue uno de los cofundadores de OpenAI en 2015, cuando la organización se creó, originariamente, como un laboratorio de investigación sin fines de lucro con el objetivo de desarrollar IA "para el beneficio de la Humanidad".
Sin embargo, con el paso de los años, OpenAI comenzó a comercializar sus productos (destacando en ese aspecto el lanzamiento de ChatGPT) y a explorar nuevas estructuras que le permitieran captar inversiones millonarias.
En 2023, varios años después de haber abandonado su cargo en OpenAI, Musk creó su propia empresa de IA, xAI, lo que marcó el inicio de una creciente rivalidad con Sam Altman, cofundador y actual director ejecutivo de su antigua compañía.
En Genbeta
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