No hay duda de que para los seres humanos y para el desarrollo de la vida en la Tierra, la existencia de agua es de lo más importante, pues permite al cuerpo hidratarse de forma continua para que este siga funcionando correctamente.
Sin embargo, con tantas opciones de bebidas disponibles en el mercado, surge la pregunta: ¿cuál hidrata más?
Según un estudio de la Universidad St. Andrews de Escocia, contrario a lo que parece, el agua no es la más eficiente, pues hay otros elementos que pueden realizar el proceso de mejor forma.
Estudiando el agua
Para empezar, hay que analizar el agua: químicamente nos referimos a este líquido como H2O, un nombre que también se suele asignar al agua destilada. El líquido que bebemos contiene minerales y otros compuestos, sea de la llave, mineral, embotellada o en alguna otra presentación.
En el caso de la destilada, que es potable, se puede utilizar como diurético, pues provoca la pérdida de equilibrio en los electrolitos del cuerpo. Estas sustancias, gracias a sus cargas eléctricas, ayudan a regular algunas de las reacciones químicas del cuerpo que mantienen un balance de los líquidos en las células, como el magnesio, potasio y calcio.
Aquí es donde entran otras soluciones que también contienen tanto agua como otros compuestos químicos disueltos, como la leche, que es un 85% agua, pero cuenta con proteínas, grasas y carbohidratos.
Por ejemplo, están los sueros orales, …